Pesca Submarina, evito porra con mujol y Samuel con denton

preparando apnea
Preparando bajada

Con algo de suerte, se podría cuadrar una salida con mi buen amigo Samuel. Y cuando el jueves tarde me confirmó que bajaban a la costa ya solo pensaba en el sábado. Donde poder ir, pendiente de las condiciones atmosféricas, intentar ir a un sitio donde poder ir de pesca submarina, y con posibilidades de encontrar dentones que tanto le gustan al bueno de Samuel. Revisé varios foros de pesca, para aliviar un poco el mono de pesca, entre ellos, Pesca embarcación :: currican :: jigging :: spinnign.

Gracias a esa fiebre por la pesca, no me quedé dormido y no llegué tarde en el punto de encuentro. Entre los preparativos nocturnos previos se me pasó poner el despertador. Gracias a ese estado, indescriptible en palabras, que nos suele afectar a los aficionados de la pesca en la noche anterior, abrir el ojo sin previo aviso a revisar el reloj, no recordaba haber puesto el despertador y mi idea era levantarme a las 05:30 AM. Eran las 05:58 AM, algo más tarde pero solucionable, no llegaría tarde. Al llegar al puerto, ritual al canto y preparar a “zorros de mar”. Andaba con el trajín de colocar las cosas cuando llega el compañero, ya con su ayuda terminamos de ordenar todo.

Antes de salir decidimos cambiarnos, y colocarnos el traje de pesca submarina en el pantalan, a mi personalmente si hay algo de mar de fondo prefiero cambiarme en tierra, manías de uno. Al salir por la bocana del puerto se observa algo de mar de fondo de levante. Mientras navegábamos, íbamos de charleta y cuando bajo la vista al GPS, la leche me he pasado del punto inicial. Vuelta atrás, echamos marcadora, boyas y fondeo del zorros de mar. Samuel va primero al agua y mi primera pregunta relacionada con la visibilidad. Era aceptable.

Así que empezamos la jornada en aguas abiertas, que difícil se me hacen las primeras bajadas en estas aguas sin una pared de acantilado. El roal de piedras lo localizamos a la primera y tan solo nos moveremos por esta zona a buscar, sobretodo, al prinpicio haciendo esperas para encontrar dentones. Yo consigo localizar en las primeras bajadas un par de ellos, pero de tamaño llavero. Pero lo que veía no era malo del todo. había movimiento de bancos de chuclas y las castañuelas en muchas ocasiones andaban bien pegadas en el fondo. Samuel se va dejando llevar por la corriente que es de poniente, contraria a las olas de mar de fondo de Levante. Yo quedo más a levante y tras un buen rato sin encontrar nada decente, a excepción, de un boquete con sargos y corvas, decido dejarme llevar por la corriente hasta encontrarme con Samuel. En la deriva encuentro una piedra pequeña, redonda y daba a un campo abierto todo cubierto de posidonea. Un buen posible punto de espera, mirando a ese campo abierto.

Preparo la bajada calculando la derivación para caer justo en el punto y no tener luego que corregir mucho la posición. Una vez abajo y con la vista al frente, compruebo que la cara alta de la piedra es dura, libre de algas, así que aprovecho y doy unos golpecillos con la culata sigo observando y aparece un sargo en el campo abierto donde esta dirigiendo mi vista. A los pocos segundos veo un denton de buen porte, y al instante otro cruzándose ambos delante de mi posición. Alargo la espera, me oculto todo lo que puedo, pero siguen en su baile desesperante me acerco, me alejo, me cruzo, pero siempre manteniendo la distancia. Hora de subir a tomar aire, los dentones pues lo mando a tomar fanta. En la subida no me puedo resistir y miro hacia el campo, y entonces veo una buena bola de dentones.

Una vez en superficie, fondeo la boya un poco atrasada y me dirijo a la posición de Samuel. Por supuesto que me haría pescar un denton hoy, pero realmente me hace más ilusión que él pueda verlos y pescar alguno de esos dentonacos, yo al menos ya los he visto. Cuando llego a su altura, lo veo con un dentón en la cintura, la leche, esto mola. Nos dirigimos a mi boya y le comento la jugada a Samuel. Sin embargo cuando baja no parecen que estuviesen ya. Luego bajo yo, y tampoco los veo. Aguantamos en la zona haciendo alguna espera más sin ni siquiera visualizarlos. Así son ellos. Les tuvo que gustar la fanta y se largaron a por más.

Ya cansados de la zona, nos subimos al bote y decidimos lubinear algo. Así que navegamos dirección orilla y buscar algún rincón espumoso. El agua allí, estaba perfecta, rompiendo las olas, con zonas de muy baja visibilidad, con otras zonas con algo más de visibilidad, me gustaba este entorno y quizás en esta zona salvaría la porra típica. En un avance vi unas sombras de mujoles, un grupo muy rápido, retrasé el tiro para ver si iban con alguna lubina, pero nada, y ya había perdido la oportunidad de salvar la jornada con un pez. Pasaban los minutos y ya si se mascaba la porra, o pesca de gamburrinos, pero de repente me volví a encontrar con als sombras en la niebla, y justo consigo cuadrar el tiro y consigo capturar un buen mujol que me salva la jornada.

Le comento la jugada a Samuel e intentamos localizarlos, yo consigo localizarlos en 3 veces más, de los cuales pude disparar en 2 ocasiones con sendos desgarres. Él consigue visualizar uno, pero eso verlos que no es poco. Con una pieza cada uno y 4 horas de agua damos por finalizada una jornada.

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